Digitalismos

Quantum Break

Quantum Break. Videojuego de Remedy, 2016. Xbox One y PC. Web: Web

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Lo cierto es que Quantum Break es uno de los videojuegos más originales que conozco por la sencilla razón de ser una verdadera experiencia transmedia. Siendo un juego de acción combinado con una buena historia (como es propio del estudio finlandés Remedy, autores Alan Wake, Control o Max Payne), lo verdaderamente llamativo del juego (a parte de unos gráficos hiperrealistas muy pulidos) es la fusión de medios audiovisuales al combinar la propia historia que jugamos con cinemáticas y una miniserie por capítulos. A continuación dejo un breve análisis para entender mejor lo que ofrece este título.

El juego constituye un ejemplo de narrativa transmedia, al combinar interacción propia de los videojuegos (tomando el control del personaje principal) con cinemáticas, así como la implementación de la historia por medio de una serie de tv de imagen real (con actores muy conocidos) que complementa la historia. Por si fuera poco, hay una novela titulada Quantum Break: Zero State, de Cam Rogers (que no he leído), que parece expandir la historia pero partiendo del protagonista, Jack Joyce y contando otra historia paralela.

Quantum Break es un videojuego de género shooter narrativo en tercera persona con temática de ciencia ficción. La historia transcurre en Riverside, una universidad ficticia del Noroeste de EEUU. Jack Joyce (protagonista y a quien controlamos) es amigo de Paul Serene, quien realiza un experimento fallido en un laboratorio sobre una máquina del tiempo que provoca accidentalmente una fractura en el espacio-tiempo, de manera que Paul Serene se queda atrapado a la vez que sufre un envejecimiento prematuro y se convierte en el antagonista. Al llegar Jack a dicha universidad y debido al accidente, obtiene poderes para poder manipular el tiempo y así intentar solucionar el problema, con la ayuda de Beth Wilder, mientras es perseguido por corporación Monarch Solutions.

Como en otros videojuegos narrativos (Life is Strange, Detroit Become Human, The Walkind Dead) la experiencia de cada jugador es distinta, ya que debe tomar ciertas decisiones en cada uno de los cinco episodios, de manera que la historia puede cambiar, además de que hay diferentes finales.

En cuanto a su interfaz, es intuitiva, si bien conviene tener cierta experiencia en videojuegos, ya que puede resultar algo compleja. Hay un menú sobre la pantalla que da la información necesaria para manejar los mandos y tomar el control del personaje principal para su interacción por los distintos escenarios.

Según su tipo de navegación se trata de una estructura semicerrada, con diferentes posibilidades dentro de una narración clásica que permite la interacción del jugador para modificar detalles de la trama y con varios finales.

El nivel de interactividad es muy alta, pues se trata de un juego de acción en tercera persona, lo que implica tomar el control del personaje protagonista, moverse por escenarios, coger objetos, interactuar con otros personajes, luchar para conseguir un objetivo y tomar decisiones argumentales. Esto se implementa con la miniserie, ya que, como he comentado, hay que tomar algunas decisiones al final de cada episodio, de manera que el jugador/espectador tiene una experiencia inmersiva incluso en la parte cinematográfica.

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Contiene una integración de lenguajes (lenguaje escrito, hibridación de elementos visuales, sonoros, hipertextuales…) muy rica. De hecho, es lo más interesante desde el punto de vista del análisis de su narrativa, pues combina elementos audiovisuales propios de las series, con los de los videojuegos, lo que incluye videos, texto de interfaz y subtítulos en los diálogos, música e implementación del sonido para crear atmósferas. Se trata, por tanto, de una experiencia híbrida, donde todas sus partes se complementan.

El modelo de comunicación subyacente no es unidireccional, ya que es importante la participación del jugador no solo al tomar el control del protagonista y realizar las mecánicas, sino también a la hora de tomar decisiones en la serie de animación y por tanto hay una aportación del jugador y el espectador en la construcción de la historia.

Lo más interesante de Quantum Break es su construcción narrativa transmedial, gracias a los capítulos del videojuego que se combinan con la historia que controla el jugador, obteniendo una expansión que combina medios distintos.

El único punto débil (aunque también puede entenderse como su punto fuerte) es que, precisamente, al intercalar episodios de serie real con la acción del videojuego, puede cortar el ritmo de los jugadores que no acepten la narrativa transmedia por lo que tiene de disruptivo y novedoso. Sin embargo, se trata de una experiencia verdaderamente original y que deja un camino de momento poco transitado pero con muchas posibilidades.

Tráiler del videojuego

Tráiler de la miniserie

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